| Trabajos de los miembros
Taller |
|
¿Qué es un reductor de focal?
Simplemente se trata de un esquema óptico que reduce la longitud focal de un telescopio.
¿Y para qué sirve?
La pregunta es simple y la respuesta también, pero vamos a hacer un repaso teórico rápido antes de contestarla.
La longitud focal (F) de un telescopio es la distancia que existe entre el objetivo (la lente o espejo que capta la luz) y el ocular (el dispositivo a través del cual observamos la imagen). Los distintos aumentos (X) que podemos obtener con un telescopio dependen tanto de su distancia focal (F) como de la distancia focal (f) del ocular empleado. La fórmula para saber con cuantos aumentos estamos trabajando con un determinado telescopio y un determinado ocular es la siguiente:
|
Aumentos (X) = F / f
en la que ambas distancias focales vienen expresadas en milímentros (mm) |
De esta manera un telescopio F=1000 mm empleado con un ocular f=20 mm proporciona un aumento de la imagen de 1000/20=50X (50 aumentos). Si el mismo telescopio lo usamos con un ocular f=10 mmm, los aumentos conseguidos son 1000/10=100X (100 aumentos).
Ahora bien, no todos los los telescopios se contruyen con la misma distancia focal, existiendo una gama habitual en telescopios de aficionado que va desde los 400 mm a los 2000 mm, aparte de otras características. Ello es así porque distintas longitudes focales ofrecen distintas posibilidades de observación según los intereses del usuario. Sin entrar en mayores detalles apuntar que los telescopios con distancias focales pequeñas son más luminosos y adecuados para la observación de objetos de luminosidad débil -objetos del cielo profundo como cúmulos globulares, nebulosas y galaxias- y los de distancias focales mayores son menos luminosos pero más adecuados para la observación planetaria.
Las consecuencias prácticas de todas estas consideraciones y aplicando la fórmula anterior a dos tescopios con distinta longitud focal son inmediatas. Veamos un ejemplo próximo:
Los telescopios de Amancio y Gustavo son prácticamente idénticos, pero el de Amancio tiene una F=750 mm y el de Gustavo una F=1000 mm. Utilizando los mismos oculares en ambos telescopios se obtienen los siguientes aumentos:
| Ocular | Amancio 750 mm | Gustavo 1000 mm |
|---|---|---|
| 20 | 37.5X | 50X |
| 10 | 75X | 100X |
| 5 | 150X | 200X |
Con estas consideraciones podemos contestar ya a la pregunta de ¿para que sirve un reductor de focal?. Pues para ampliar las posibilidades de un telescopio con una determinada distancia focal convirtiéndolo en uno de distancia menor. Esto es justamente lo contrario a la lente de Barlow -ó duplicador de focal- que multiplica la distancia focal de un telescopio para convertirlo en uno de distancia focal mayor, con lo que se consiguen más aumentos empleando el mismo ocular.
¿Construimos uno?
Pues sí, además es uno de los accesorios ópticos para telescopios más fáciles de construir artesanalmente. Sólo hay que tener un poco de paciencia hasta hacernos con un par de tubos (los de PVC empleados en lampistería son perfectamente válidos), un objetivo de unos prismáticos y algún que otro material de ferretería según se detalla a continuación:
![]() |
Tubo A: del diámetro del portaocular de nuestro telescopio (normalmente 31.75 mm). Será suficiente que tenga 5 cm de largo porque aún deberemos cortarlo más.
Tubo B: de diámetro interior igual al Tubo A. Será suficiente uno de 5 cm de largo que reduciremos aún más durante el montaje. Lente 7x30: extraída del objetivo de unos prismáticos estropeados (7x28, 8x28, 8x30 también pueden adaptarse). Abrazadera: de las que se usan para fijar tubos a los muros. Debe poder abarcar el diámetro del Tubo B. |
![]()
|
Ahora ya podemos disponer todos los elementos para cortar los tubos a las medidas adecuadas, montarlos y encolarlos según según se muestra en las figuras adjuntas. Tomad nota del detalle de la abrazadera en el Tubo B, en el que se ha practicado un agujero para que el tornillo pueda hacer presión sobre el ocular que debe insertarse. Lo cierto es que, aunque usar una abrazadera resulta una solución sencilla y rápida para la fijación del ocular, no es la más elegante. En las figuras de abajo en las que se muestra el reductor acabado veréis que he preferido usar un aro exterior que se ajusta al Tubo B con la finalidad de conseguir una profundidad mayor para la rosca del tornillo y asegurar que realice la presión necesaria sobre el ocular. La función es la misma que la de la abrazadera, pero queda algo más elegante. Observar también el detalle de cómo se utiliza un pequeño aro cortado del Tubo A para hacer de tope de la lente en el interior del Tubo B. |
|
Y aquí se ha acabado todo el proceso. En las imágenes se muestra el acabado
|
|
¿Y ahora qué focal tendrá nuestro telescopio?
El método que vamos a emplear para calcular la reducción de la focal del telescopio empleando el reductor es poco preciso, pero es sencillo y puede aportarnos una aproximación bastante válida.
Con ayuda de una regla se trata de medir, con la mayor aproximación posible y en en milímetros, dos distancias:
Ahora sólo queda aplicar la siguiente fórmula recordando operar en milímetros y donde el valor f es la relación focal obtenida:
Una vez conocemos f y sabiendo el díametro del objetivo (D) de nuestro telescopio podemos aplicar una fórmula más para determinar la longitud focal F que conseguimos con ayuda del reductor:
En mi caso con el reductor que he construido y cuyos detalles he ido mostrando, los valores obtenidos son los siguientes:
d1 = 135 mm
d2 = 40 mm
f = 10 x (1 - ( 40 / 135)) = 7 (la relación focal inicial de mi telescopio es 8.77)
F = 114 x 7 = 798 (la distancia focal inicial de mi telescopio es F=1000)
Esto significa que con el ocular de 20 mm obtengo 50X con F=1000 y 40X con F=798, es decir, puedo ver una zona de cielo más amplia y con mayor luminosidad. Ciertamente hubiera preferido una reducción aún mayor -en torno a los 600 mm- pero la lente empleada en mi caso (8x28) es todo lo que puede ofrecer. Mejor hubiera sido una lente 7x30. Tenedlo en cuenta vosotros.
Un colimador láser es un utensilio que sirve para alinear (colimar) las partes ópticas de un telescopio reflector (principalmente de tipo newtoniano). Muchos telescopios acaban en la basura porque sus usuarios piensan que están "estropeados", pero lo cierto es que bastaría volver a alinear el espejo primario y el secundario para que recuperaran la calidad de imagen que tenían al principio.
El colimador cuyo esquema os presento se basa en la idéa de lanzar un rayo láser a través del ocular del telescopio. Si la óptica no está colimada veremos que, a su regreso, el rayo impacta sobre el aro de plástico blanco traslúcido ó ni siquiera impactaría con él, lo cual sería indicativo -en este caso- de que a duras penas podríamos usar el telescopio con el único propósito de ver a la vecinita de enfrente. Se trata de conseguir que el rayo vuelva a penetrar por el mismo orificio del que salió, lo que significaría una total alineación de los espejos del telescopio y una visión perfecta del cielo nocturno.
Para más información de su funcionamiento y para ver que existen otros diseños posibles podéis visitar la página Colimador láser. Yo os dejo con el esquema del que pienso construir cuando tenga algo más de tiempo, aunque pienso que para el manitas de Amancio y su telescopio des-colimado éste es un reto interesante.
